En lo
s
últimos años se observa un crecimiento
en los índices de diabetes 2 (de mayor
incidencia en adultos) en adolescentes.
En Argentina hay en la actualidad
2.500.000 personas que sufren de
diabetes, según la última Encuesta
Nacional de Factores de Riesgo del
Ministerio de Salud de la Nación, que
indica que esta dolencia alcanza al 8,5
por ciento de la población.
Sin embargo, otros 2.000.000 de personas se encuentran en un estado de pre-diabetes, es decir, corren serios riesgos de adquirir esta enfermedad: tienen un exceso de peso peligroso o son intolerantes a los hidratos de carbono.
El doctor Jorge
Waitman (MP: 8.105 – ME: 14.697), Jefe
del Servicio de Diabetes del Hospital
Córdoba y Sanatorio Allende. Director de
la Primera Carrera de Postgrado de
Especialistas en Diabetología de la
Universidad Nacional de Córdoba brindó
una serie de consideraciones en el marco
del Día Mundial de la Diabetes.
“Es importante saber que, según indican
estudios internacionales, los buenos
hábitos de vida reducen los riesgos de
diabetes en un 58 por ciento, cifra que
se contrasta fuertemente con el
crecimiento de la incidencia de esta
enfermedad a nivel mundial, que se según
las últimas estadísticas ha avanzado un
30% anual”, manifestó.
“En otras palabras, nuestros malos
hábitos de vida y la falta de prevención
temprana han llevado a miles de personas
en nuestro país y en todo el mundo a
padecer una enfermedad que podrían haber
evitado. Es importante apuntar que una
vez desencadenada, la diabetes no tiene
cura, aunque puede ser perfectamente
controlada de por vida”, agregó.
¿Quiénes son proclives a padecer diabetes?
Waitman manifestó que
la diabetes es una enfermedad que afecta
muchísimo el estilo de vida.
Principalmente tiene un desencadenante
genético u hereditario, aunque su
aparición está estrechamente ligada a
los hábitos de vida. Nos referimos
principalmente a la diabetes tipo 2, que
representa el 90 por ciento del total de
casos de diabetes.
En relación a lo anterior, la diabetes
tipo 2 es por lo menos 10 a 15 veces más
frecuente entre los pacientes excedidos
de peso. Esto se debe a que la obesidad
produce lo que denominamos ¨resistencia
a la insulina¨. Esto significa que el
organismo produce insulina pero ésta no
actúa idealmente de la manera en que
tiene que hacerlo.
“Un elemento alarmante que no puede
pasar desapercibido es que en los
últimos años estamos viendo un
crecimiento en los índices de diabetes 2
(de mayor incidencia en adultos) en
adolescentes, despertada ésta muchas
veces por el sedentarismo que propicia
las muchas horas frente al televisor y a
la computadora”, subrayó.
En ese sentido, el especialista declaró
que la diabetes, además de afectar la
calidad de vida de las personas,
“comienza a generar marcadas
complicaciones cuando el paciente no la
trata adecuadamente. Estas
complicaciones comienzan a verse
principalmente a nivel arterial,
afectando las grandes y pequeñas
arterias”.
“Es por ello que la diabetes es la
primera causa de ceguera en el mundo en
pacientes adultos, la cuarta causa de
diálisis por insuficiencia renal, y
produce un aumento en los riesgos de
enfermedad coronaria de 2 a 4 veces,
como así también un aumento
significativo del accidente
cerebro-vascular. Se va generando un
daño arterial difuso que termina
produciendo este tipo de consecuencias.
Esto es lo que convierte a la diabetes
en una enfermedad tan peligrosa”.
¿Cómo podemos prevenirla?
“Como decíamos antes,
dos importantes estudios mundiales (el
finés y el americano) han demostrado que
ciertas modificaciones en el estilo de
vida reducen los riesgos de diabetes en
un 58%. La buena noticia es que mediante
acciones concretas de cuidado de nuestra
salud podemos disminuir drásticamente
las posibilidades de desarrollar esta
enfermedad”, expresó.
“Para que dimensionemos la importancia
de estos hábitos, los estudios antes
citados han demostrado que la droga
Metformina, que es la que se utiliza
para el tratamiento de la diabetes,
reduce los casos nuevos de esta
enfermedad en un 31 por ciento. En otras
palabras, los hábitos de vida adecuados
son aún más preventivos que la
utilización de una droga –muy buena, por
cierto- que ha sido especialmente
diseñada para el tratamiento de esta
enfermedad”, añadió.








